Lo virtual

19.09.2008 07:10

Texto: La experiencia artificial / Capítulo III / Lo virtual

Entre lo posible y lo real hay una relación dialéctica que se comporta de una manera similar a la dialéctica que existe entre lo virtual y lo actual: la realización es la expresión en la objetividad de la forma de lo posible, la actualización, por su parte, es la expresión en la objetividad de la forma y el comportamiento de lo virtual. Actualización y realización, transmiten la forma de sus opuestos. Aun así, la relación entre lo virtual y lo actual es distinta a la relación entre lo posible y lo real: mientras que la tarea de lo posible (su naturaleza como una tarea) se agota al realizarse, la actualización no tiene que agotar lo virtual. Lo virtual puede coexistir con lo actual, sin importar cómo es que está ahí, lo virtual puede estar ahí de manera constante, persistente, en el mismo momento y lugar de lo actual, desde y a través de lo actual. Lo virtual puede exhibir su existenciaen un proceso de traducción simultánea de una manera dinámica y objetiva. Lo virtual es opuesto a lo actual, (1) pero no en el sentido tradicional, su dialéctica es muy peculiar, no sólo porque ambos estados pueden convivir en un mismo objeto, sino porque uno no cancela al otro.

Capítulo III / Inciso I / Lo virtual es:

Tradicionalmente la argumentación de una tesis debe girar en torno a alguna afirmación, en mayor o menor grado original. Esta es pues tal afirmación: la virtualidad es un estado en el que una forma de ser tiene la capacidad de existir y manifestar, en mayor o menor grado, los efectos de su existencia de una manera persistente e intensiva a través de otra forma de ser como medio: la virtualidad es el fenómeno donde una cosa puede ser “algo” a través de otra u otras cosas, en las otras cosas. La virtualidad es la manifestación del ser mediatizada.

(…) las cosas además de su modo inmediato de existir y funcionamiento poseen también un modo mediatizado de existir asociado, por lo visto, a su dimensión numérica o, en un sentido más amplio, cuantitativa. (Pita) [A]

La actualización, por su parte, es el proceso alterno por el cual lo virtual se traduce a la objetividad. En este proceso, la forma de ser de algo confiere existencia a otra forma de ser a través de sí misma, sin que sendas cualidades esenciales tengan por fuerza que desaparecer o agotarse: cuando lo virtual se expresa, se expresa en la objetividad, pero puede seguir siendo virtual en relación al estado de su vehículo. Por su parte, el vehículo sigue siendo objetivo en tanto que es algo en sí mismo, y virtual en tanto que virtualmente se transforma en otra cosa. La objetividad del vehículo no depende sólo de una eventual materialidad, sino de que sea objetivo con respecto de algo: la virtualidad de un objeto puede ser la objetividad de otro, la virtualidad, de hecho, posee siempre en parte, un comportamiento objetivo, una cualidad objetiva de las cosas que no es sin embargo material sino formal o ideal. (Pita)[A]

Desde una perspectiva donde los objetos pueden ser algo por sí mismos (una postura realista) y pueden ser algo en relación unos de otros (una postura no antropocéntrica,) (Pita) [A] la virtualidad es relativa. Las cosas pueden ser llamadas virtuales unas con respecto de otras y de la relación entre sus estados. (2) Desde esta perspectiva cualquier cosa, a la que comúnmente se calificade actual, puede, en un momento dado, calificarse también como virtual, dependiendo solamente de cómo el observador juzgue la relación que guarda con su propio estado, o de cómo la forma de ser del objeto sea referida por el observador en relación a la de otro objeto. (3) El hecho de que una valoración no subjetiva pueda encontrar en un mismo objeto dos formas de ser opuestas no es contradictorio: una semilla puede ser en sí misma realización, en tanto se le refiera como semilla, al mismo tiempo, puede ser en sí misma potencia, en tanto se le refiera como árbol (en potencia). El objeto puede tener dadas en sí mismo ambas formas de ser; al nombrarlas el sujeto sólo hace referencia a alguna de ellas, en tanto que para algunas formas de idealismo el sujeto puede interpretar su contacto con el mismo hecho de una o más formas.

 

 

Capítulo III / Inciso II / Ideal, conceptual, virtual, potato, potatoe…

El proceso por el cual los objetos del mundo que nos rodeay todas las formas de ser objetivas se relacionan y se ven reflejadas por los conceptos es un problema medular de la filosofía y de la ciencia. Dependiendo de las perspectivas o de la forma en que se aborde el problema, el fenómeno es descrito de distintas maneras: traducción, construcción, significación, proyección, especulación, referencia, etc.

El materialismo marxista, por ejemplo, describe la relación entre lo conceptual y lo material como una traducción de un plano cualitativo del ser a otro: Para Marx y Hegel, lo ideal no es más que lo esencial de la cosa (…) la traducción alquímica de lo material en ideal. (Pita) [E] Aunque no podamos reducir lo ideal a lo conceptual Cuando Marx nos habla en El Capital, de lo ideal nos dice que [lo ideal] no es otra cosa que lo material traducido y traspuesto a la cabeza del hombre (Pita)[E1] o sea, que es lo material que ha sufrido, por así decirlo, a través de un interfaz, un proceso de traducción y recodificación. (Pita) [E]

Capítulo III / Inciso III / Mente, imaginación e imagen

 

Los objetos virtuales tienen la cualidad de compartir la realidad objetiva con nosotros a través de sus vehículos y convivir con nuestra propia objetividad. Pueden hacer contacto con nuestros sentidos y hacernos experimentar los efectos de esta convivencia, en algunos casos podemos verlos, tocarlos, oírlos, etc. Podemos sentirlos incluso en los casos en que no sabemos exactamente dónde están o cómo son, o si de algún modo provienen de nosotros o somos nosotros mismos.

El tiempo y el dinero, por ejemplo, son en parte virtuales, pero podemos sentir sus vehículos, podemos tocar el dinero,podemos sentir el transcurso del tiempo. La mente humana también es en parte virtual, y por supuesto: podemos sentir que pensamos.

Cuando los generales de Ciro sometieron a la ciudad jónica de Priena, sus habitantes decidieron huir de ésta llevando consigo los objetos más preciosos de su propiedad. En su huida uno de ellos se percató de que únicamente el filósofo Bias (n. hacia el 570 a.n.e.) uno de los siete sabios de Grecia, no había hecho preparativo alguno y marchaba tranquilamente hacia la salida de la ciudad.

Extrañado por su insólita conducta le preguntó la razón de que no llevara nada, a lo que Bias respondió: omnia mea mecum porto, o sea “todo lo mío lo llevo conmigo. (Pita)[E]

Gustavo Pita Céspedes usa esta narración para establecer por principio que, aunque no podamos describir la forma de eso que lleva Bias,no podemos decirque Bias no lleva nada. De su narración se desprende también el hecho de que no podemos hacer una distinción entre el propio Bias y aquello que lleva y que llama lo suyo, es decir, no podemos establecer una diferencia entre su tesoro y su ser intrínseco. (Pita)[E] Aunque sabemos que el tesoro está ahí no conocemos su forma ni podemos señalar el lugar exacto en el que está, esto se debe, sobre todo, a que su tesoro no se manifiesta ante nosotros por y en sí mismo sino a través del sabio, en el sabio. Los objetos virtuales pueden expresarse como fenómenos gracias al comportamiento de otros procesos que se les relacionan y de los cuales se conforman o, en su defecto, se contextúan, (repito comentario y cita): en el deseo se encuentra virtualmente el objeto del deseo, en las adivinanzas se encuentran virtualmente las respuestas: Los problemas “se corresponden” con el disfraz recíproco de los términos y relaciones que constituyen las series de la realidad. Las preguntas como fuentes de problemas se corresponden con el desplazamiento del objeto virtual en función del cual se desarrollan las series. Porque se confunde en su espacio de desplazamiento, el falo, en tanto objeto virtual, es siempre designado en el lugar donde falta por enigmas y adivinanzas. (Deleuze)[F]

El tesoro de Bias, virtual por naturaleza, expresa su existencia a través de la relación que guarda con otros procesos y no a través de una materialidad propia. En el sentido tradicional, que separa a la mente del cuerpo, el tesoro de Bias no es, ni forma parte de la carne, aun así, el comportamiento de su ser objetivo evidencia el comportamiento de algo y ese “algo” es: su mente y su saber. La riqueza inmaterial del sabio, aquello a lo que se refiere como omnia mea, es aquello que de sí mismo constituyen las formas objetivas en que conoce la realidad y en las que existe el saber que tiene de ellas. (Pita)[E] La complejidad de la cual es vehículo su propia mente es capaz de atraer y asimilar los objetos de la realidad que lo rodea para traducirlos en objetos de su ser en la mente. Su mente posee un sentido mágico y misterioso (Pita) [E] que tiene la capacidad de distinguir y unificar en la intuición todo aquello del mundo que es visible (audible, palpable, etc.), esta cualidad-sentido es la imaginación y su producto es la imagen. Merced a la imagen las cosas tienen la milagrosa propiedad de convertirse en objetos físicamente metafísicos (Pita) [E] sensibles-suprasensibles (sinnlich übersinnliche Ding) (Marx) [E1] dotados de una materialidad espectral. No podemos decir dónde está o cómo es el tesoro de Bías, pero sabemos que está ahí porque podemos sentirlo: podemos sentir, a través del comportamiento de la carne de Bias, que la mente del sabio esta ahí y que piensa. El propio Bias sabe que está ahí y que piensa, se piensa a sí mismo, se siente pensar. Bias posee una imagen a la cual responde esa voz que es la imagen de sí mismo. Frente al espejo, la imagen de cada uno de nosotros deja ver, claramente, que detrás de nuestros ojos hay algo, ese algo se mira a sí mismo y alcanza a ver, igual que Bias, su tesoro más valioso.